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Mochileando en Amsterdam

Desde siempre he sentido afición por lo barato (y quién no).

Rápidamente empecé a interesarme por las páginas de cupones en Internet y por la maravillosa venta online que te abre las puertas a todo lo inimaginable.

Con páginas como Groupon, Groupalia, Letsbonus… conseguí auténticos chollos desde el 2010. Desde álbumes de fotos o mis primeras lentillas, pasando por restaurantes etíopes, espectáculos o spas, hasta la adquisición de objetos más estrafalarios como un corrector de espalda o un cepillo láser (sí, lo sé, al final hay cosas que nunca llegas a usar). Pero en el mundo online todo tiene cabida.También me atreví con la compra de ropa en Venca y con pequeños productos electrónicos de la vida cotidiana en el famoso Ebay.

Luego aparecería Ryanair y Skyscanner, abriéndome a un mundo gigantesco de vuelos a precios muy buenos y la colaboración de Booking para las estancias baratas (en este enlace tienes un descuento de 15€).

Cada vez más y más oferta a mejores y mejores precios.

En los últimos años, esto no ha parado y es aún mejor. Cada vez se hace más fácil poder viajar a precios irrisorios y conseguir chollos en todas partes.

¿Quién dijo que viajar era caro? Si aún estáis un poco escépticos, os demostraré que no.

Y os pondré en bandeja todas las estrategias que he ido usando para gastarme lo mínimo posible en mis escapadas y viajes. Os contaré cómo fui capaz de viajar por 8 países europeos unos dos meses con 800 euros, o cómo pude realizar un voluntariado de 6 meses en Inglaterra y 3 en India, sin tener que pagar las altas tasas que te suelen cobrar.

Y no, no he ido vagabundeando y tampoco soy de esas personas (al menos, todavía) que recorren el mundo sin un céntimo en sus bolsillos (muy respetable, todo sea dicho).

He pagado mis estancias, vuelos, transportes, comidas, día a día religiosamente, pero sin caprichos ni derroches. Que sé ahorrar, vaya. Y si hay que apretarse el cinturón para poder viajar más y ver más cosas, pues se aprieta (ya os iréis dando cuenta hasta qué extremos).

Quizás haya veces que se nos va un poco de las manos, pero también viene de familia: provengo de la persona en el mundo que más reutiliza y menos deshecha, faceta que tiene como inconveniente tener un trastero por casa, jaja. Pero aunque soy ahorrativa, yo no llego a tanto. Hay que saber también desprenderse, minimizar y liberar.

Hay viajeros de mil tipos, pero yo soy de los mochileros. Yo soy de las que prefieren patearse la ciudad y recorrer lo máximo posible con tus propios pies. Y más, cuando en tal envergadura, se juntan mis dos grandes pasiones: viajar y fotografiar.

Barato

Un paseo por Notting Hill

Perderme entre la gente y en lugares desconocidos es algo que me cautiva. Realmente soy feliz sintiendo el peso y acompañamiento de una réflex en mi mano. Mi cámara se ha convertido en una extensión de mi cuerpo. Mis ojos son la lente y mi mente el encuadre. Y da igual las veces que dispare que siempre sentiré la misma adrenalina ante paisajes impresionantes.

Soy una cazadora de belleza, de instantes fugaces que puedo convertir con un simple clic en eternos. Y no es un simple entretenimiento, para mi es pasión.

Y en este espacio, también, me gustaría demostrar motivación, energía y fuerza para cambiar, para luchar por lo que de verdad nos hace felices, para poder cumplir sueños y seguir viajando más y más. Como suelen decir: el mundo es demasiado grande para estar en un sólo lugar.

Sólo espero que encuentres en este lugar también tu espacio y puedas acompañarme a seguir descubriendo el mundo y narrar mil historias con imágenes.

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